Lunes , 11 diciembre 2017
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Las primeras celebraciones del 1 de mayo en Zaragoza

El 1 mayo del año 1890 se celebró  por primera vez en todo el mundo la fiesta internacional de los trabajadores, fiesta que había sido fijada en esa fecha tan solo unos meses antes, más concretamente en julio de 1889, en una de las reuniones de la II Internacional que se encontraba reunida en París.  El porqué de la elección de esta fecha hay que buscarlo en una huelga que realizaron los obreros de Chicago el 1 de mayo de 1886 reivindicando la jornada de trabajo de 8 horas, esta  huelga fue reprimida a la fuerza y 5 sindicalistas fueron finalmente condenados a muerte, los conocidos como “Mártires de Chicago”.

Ante esta primera celebración del 1 de mayo, los obreros y sindicalistas zaragozanos, en un número de unos 4.000 según recoge una breve reseña  publicada en la Vanguardia, se reunieron el 30 de abril de 1890, reunión en la que decidieron participar de forma masiva en las manifestaciones programadas para el día siguiente. Según la Enciclopedia de Aragón, la huelga del primero de mayo de 1890 fue seguida de forma mayoritaria por los obreros zaragozanos, hasta el punto de que la ciudad quedó paralizada. La respuesta de la patronal ante esta huelga fue el despido de varios obreros por no acudir a sus puestos de trabajo el referido día 1 de mayo, este hecho fue rápidamente contestado por parte de los trabajadores con una prolongación de la huelga general que hizo que Zaragoza fuera la única ciudad española en la que la huelga se alargó más allá del 1 de mayo, y que finalmente concluyó el 4 de mayo con la vuelta de los trabajadores despedidos a sus puestos.

Caricatura de Mariano de Cávia utilizada como portada de sus "Platos del día", imagen extraída de la pagina web www.madrid.es

Caricatura de Mariano de Cávia utilizada como portada de sus “Platos del día”, imagen extraída de la pagina web www.madrid.es

Una de las principales reivindicaciones de los trabajadores en esta huelga era conseguir la jornada laboral de 8 horas. El conocido periodista zaragozano Mariano de Cavia dedicó uno de sus famosos artículos de opinión conocidos como “platos del día”, a apoyar la reivindicación obrera de la jornada de 8 horas, y para ello recogió unas antiguas ordinaciones dadas en Zaragoza en 1593 en las que se reducía la jornada de los trabajadores en los montes zaragozanos a 8 horas, y añade Cavia literalmente  “Y eso (¡avergüéncense los capitalistas tiránicos!) que en el consabido plazo se cuenta el tiempo invertido en ir al campo”.

Al año siguiente, en 1891 el gobierno dirigido por el conservador Antonio Cánovas del Castillo, queriendo evitar las huelgas y reivindicaciones obreras acaecidas el año anterior, prohibió cualquier tipo de manifestación con motivo del 1 de mayo.  Hecho  que motivó una nueva  huelga general, que aunque en muchas ciudades no tuvo un seguimiento importante, sí consiguió que se sumaran a ella la mayoría de trabajadores tanto en Zaragoza como en Barcelona, paralizándose en ambas ciudades la producción de forma generalizada.

En el caso concreto de Zaragoza la huelga general se prolongó hasta el 11 de mayo. Bernet, corresponsal del periódico la Vanguardia en nuestra ciudad, fue informando puntualmente a este diario de todo lo que acontecía en estos 10 días que duró la huelga.

Así podemos saber que el día 2 de mayo la ciudad se encontraba paralizada y que los tranvías estaban fuera de servicio. Durante la tarde de ese mismo día 2, en la entonces plaza de la Constitución, actual plaza de España (hace un tiempo ya hablamos sobre los distintos nombres que ha tenido este céntrico lugar) se vivieron momentos de gran tensión cuando la guardia civil intentó dispersar a la gente que se encontraba reunida en dicha plaza, finalmente dos ciudadanos fueron detenidos por el simple hecho de manifestar su derecho a reunirse pacíficamente, el propio Bernet hace hincapié en el carácter pacífico de esta manifestación. Esta detención enardeció a un más los ánimos e hizo que se vivieran momentos de mayor tensión sobre todo en la zona del Mercado Central. El gobernador civil viendo la algarabía amenazó con  delegar sus poderes en el capitán general para que el ejército actuara, pero finalmente esto no sucedió, y esa misma noche los dos ciudadanos detenidos fueron liberados.

El día 3 una delegación de la Cámara de Comercio se reunió  con el gobernador exigiéndole la toma de medidas urgentes para subsanar el desabastecimiento que sufrían los comercios debido a los tres días de huelga, valga como ejemplo que el de los panaderos fue uno de los gremios que secundó la huelga de forma mayoritaria. Por su parte el Centro Obrero ese mismo día, comenzó con un reparto de dinero entre sus asociados para que las familias de los mismos pudieran seguir subsistiendo aun a falta de recibir su salario, la cantidad que recibía cada asociado oscilaba entre los 5 y los 7 reales según el número de personas que tenía a su cargo. Los días siguientes la situación siguió de igual forma hasta que poco a poco la huelga se fue desconvocando. Algunos sectores consiguieron gracias a estas movilizaciones la tan ansiada reducción de la jornada laboral a las 8 horas, pero esta medida no se generalizó hasta bien entrado el siglo XX.

huelga de zaragoza 1917 paseo constitucion requejo

Fotografía del centro de Zaragoza en una jornada de huelga de 1917

Vemos pues como la altamente movilizada clase obrera zaragozana de finales del siglo XIX,  hizo suya desde un primer momento la jornada reivindicativa del 1 de mayo, y para demostrarlo nada mejor que los sucesos que acabamos de leer y que acontecieron los dos primeros años en que se celebró este día. Conociendo estos antecedentes no es de extrañar que unos años después, en la larga huelga general de 1917  que hizo caer al gobierno conservador de Eduardo Dato, Zaragoza fuera una de las ciudades donde la huelga tuvo un mayor seguimiento.

Acerca de Ángel Luis Ibarzo Aldea

Ángel Luis Ibarzo Aldea. Colaborador/Redactor en Ocio Urbano Zaragoza en la sección de Historia de Zaragoza. Licenciado en Historia en la Universidad de Zaragoza, con Máster en Historia Contemporánea. Cuatro años de experiencia en el sector turístico, siendo guía del Castillo de Mesones de Isuela. angelluisibarzo@ociourbanozaragoza.es

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