Domingo , 22 abril 2018
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Un edificio en pleno uso de sus funciones, el Mercado Central

El edificio del Mercado de Lanuza  o Mercado Central, se construyó entre 1895 y 1903 en el espacio que históricamente ocupaba el mercado al aire libre de la ciudad. Con unas características que lo hacen especial por la combinación de tradición y modernidad, el espacio sigue destinado a la función para la que fue creado, la de mercado.

La decisión de construir un nuevo mercado en el espacio del anterior, fue impulsada por la Sociedad Nuevo Mercado, entidad que encargó el diseño al arquitecto aragonés Félix Navarro Pérez, arquitecto investigador de los nuevos métodos constructivos, gran viajero, que trajo a Zaragoza las novedosas corrientes europeas. Para desarrollar el proyecto del Mercado Central, Félix Navarro no contó con la colaboración del escultor Carlos Palao, como era habitual, sino que trabajó junto a Jaime Lluch, escultor de origen catalán que triunfó en Zaragoza de la mano del arquitecto Ricardo Magdalena.

General

Una de las virtudes que Félix Navarro desarrolla en el edificio que nos ocupa, es la capacidad de fusionar las novedades aprendidas en sus viajes europeos y las características propias de Aragón.  La arquitectura modernista, se caracteriza por el empleo de piedra, junto con la incorporación de nuevos materiales como el hierro y el cristal. Sin embaMetalrgo, la tradición local sigue sujeta al empleo del ladrillo, formando así el abanico de materiales que observamos en el mercado; piedra, ladrillo, hierro y cristal.

En planta, el arquitecto desarrolló un edificio de estructura basilical de tres naves, más alta la central. Se formó así un espacio amplio, de aire francés, con iluminación natural gracias a los ventanales localizados en la nave central, aprovechando la diferencia de altura respecto a las naves laterales.

En todo el edificio se empleó piedra de la Foresta, de la Puebla y de Calatorao. En las portadas exteriores, decoradas por Jaime Lluch, la piedra se combina con ladrillo para formar una serie de tres arcos, el central más alto y ancho, con una estructura asociada de hierro de fundición y cristal. Sobre los dos arcos laterales, de Deco lateralmenor tamaño que el central, se desarrolla una galería de arcos.

Los motivos decorativos del mercado, se centran en las portadas exteriores y capiteles interiores. Se centran en temas de agricultura, comercio, pesca, caza, con figuras que representan cestas de frutas, carnes, hortalizas y pescados.

En la actualidad, el Mercado Central sigue desempeñando la función para la que fue creado, gracias a la campaña de salvación del edificio llevada a cabo en 1969, la declaración en 1982 del edificio como Monumento Nacional, y la restauración comenzada en 1983, que llevó a su reinauguración en 1986 como el mercado que conocemos ahora.

Acerca de Patricia Alvarez Zamora

Patricia Álvarez Zamora. Colaboradora/Redactora de Ocio Urbano Zaragoza en la sección de Historia. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense y diplomada en Restauración, especialidad en Pintura. Máster en educación para el profesorado. Con diez años de experiencia en el ámbito de la Restauración, varios trabajos realizados en el Museo Nacional Centro de Arte de Reina Sofía y en la Catedral de Tarazona.

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