Lunes , 19 noviembre 2018
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El Patio de la Infanta, el tesoro salvado de la Casa Zaporta

¿Uno de los más bellos ejemplos de patio renacentista, dentro de la sede central de un conocido banco? Esta podría ser la reacción de un visitante ante el llamado Patio de la Infanta, ejemplo representativo de arte renacentista aragonés, y milagrosamente conservado a pesar de los diversos avatares que jalonan su historia. En este artículo descubriremos las características que convierten a este patio en una visita maravillosa e inexcusable.

El Patio de la Infanta, es el último vestigio que encontramos de la Casa Zaporta, construída en 1.546 para Gabriel Zaporta, un importante mercader  considerado el creador del primer banco en España, y vinculado con Carlos V. Precisamente como muestra de la nueva clase social urbana es como surgen los nuevos palacios urbanos, cuya función es la de expresar al exterior el poder que los nobles y burgueses tenían en la ciudad y por extensión en el mundo.

Estilísticamente, los palacios renacentistas se presentan como figuras reguladoras del urbanismo moderno gracias a sus formas geométricas proporcionadas. El Patio de la Infanta,  es un bello espacio de forma cuadrada, con un alzado de dos plantas, la inferior adintelada y la superior con una galería de arcos de medio punto, disposición que se convierte en la típica aragonesa, puesto que en el resto de España se adoptó la solución inversa (las arcadas en la zona inferior).

El Patio de la Infanta es una pieza que pone de manifiesto la importancia que el patio tenía dentro de la estructura de los palacios, puesto que es el lugar donde se desarrolla de forma más libre la disposición de los elementos arquitectónicos y la decoración que hay sobre ellos. Por ejemplo, el piso bajo por su extrema originalidad se acerca al manierismo en el desarrollo de las columnas de plinto (zona más baja de la columna) acanalado, con figuras de forma humana (sátiros y ninfas) que rematan en capiteles con grandes zapatas decoradas que sustentan el friso corrido que da paso al siguiente nivel.  El piso superior, desarrolla la arquería por medio de columnas abalaustradas y pilastras en las esquinas completamente decoradas con los elementos renacentistas característicos (candelieri, formas vegetales…). Remata el conjunto una cornisa monumental de madera con ménsulas en forma de ese.

La zona superior y el friso se decoran con temas mitológicos, como por ejemplo los trabajos de Hércules, y con alegorías, como las Tres Gracias o el Amor.  El programa iconográfico, complejo por la variedad de temas, trata de relacionar al banquero Zaporta con el propio Carlos V, para remarcar la importancia del personaje y vincularlo con la idea literaria de la Fama. Es decir,  la finalidad de la decoración del patio es la exaltación del emperador a la vez que lo asocia con Zaporta, de forma que el patrocinador es también protagonista de su palacio. Además, entre las imágenes del patio, encontramos tondos con representaciones de Carlomagno, Carlos V, el propio Zaporta, Fernando el Católico… convirtiendo la arquería en una galería de ilustres que remarca la idea de exaltación de la Fama.

Tras convertirse en vivienda de varios personajes relevantes de la vida zaragozana, entre ellos la infanta Mª Teresa de Vallabriga (de la que recibe el nombre), el palacio fue sede de la Escuela de Bellas Artes, casino de Zaragoza, colegio infantil, escuela de música, fábrica de pianos, imprenta, taller de ebanista…hasta la demolición del edificio en 1.903, punto en el que el patio fue salvado por un anticuario francés que lo trasladó piedra a piedra hasta París. Gracias a esta actuación, y a que Ibercaja lo comprara y recuperara para los aragoneses en 1.958, podemos hoy visitar la pieza más importante de lo que en su día se convirtió en el palacio referente del arte renacentista aragonés, el Palacio Zaporta.

 

 

Acerca de Patricia Alvarez Zamora

Patricia Álvarez Zamora. Colaboradora/Redactora de Ocio Urbano Zaragoza en la sección de Historia. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense y diplomada en Restauración, especialidad en Pintura. Máster en educación para el profesorado. Con diez años de experiencia en el ámbito de la Restauración, varios trabajos realizados en el Museo Nacional Centro de Arte de Reina Sofía y en la Catedral de Tarazona.

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