Viernes , 25 septiembre 2020
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El Retablo Mayor de la Iglesia de San Miguel de los Navarros

El Retablo Mayor de la Parroquia de San Miguel de los Navarros es una de las obras relevantes realizadas por el escultor de origen valenciano Damián Forment en Zaragoza, junto a los retablos del Pilar, y la iglesia de San Pablo. En el siguiente artículo podréis descubrir historias vinculadas al retablo y a su gran riqueza artística.

El retablo, realizado en madera de pino dorada y policromada y situado en la cabecera de la nave central de la iglesia, fue contratado en 1519 (por lo que es una obra posterior a los retablos del Pilar y San Pablo). Fue sufragado desde Roma por el papa León X (razón por la cual en el remate del retablo encontramos su escudo de armas de la casa Médici) y encargado a Damián Forment. Un escultor de origen valenciano que se convirtió en figura fundamental para el desarrollo del renacimiento en la Corona de Aragón, dado que su persona y su taller trabajaron en la primera etapa de la escultura renacentista aragonesa durante al menos tres décadas, introduciendo las nuevas formas a lo romano.

Es precisamente esta obra la que introduce el tipo de traza renacentista, donde las escenas se distribuyen a partir de pilastras y entablamentos decorados con motivos ya típicamente renacentistas como: jarrones, guirnaldas de flores, angelotes, hojas y máscaras. Sin embargo, en la polsera (moldura de madera que rodea el perímetro lateral y superior del retablo) se mantienen las formas más góticas, por lo que podemos decir que se trata de un retablo renacentista que aún presenta alguna reminiscencia gótica. En las esculturas de las escenas también se puede apreciar un cambio estético que lleva hacia un naturalismo más humano,  aunque Forment no abandone como fuente de inspiración los grabados de Alberto Durero.

Tanto la estructura del retablo como las esculturas y relieves que en él se encuentran están realizadas en  madera de pino, dorada al agua con oro fino en su mayoría y  policromada por Tomás Peliguet y Juan Catalán de 1538 a 1541. Las técnicas decorativas de la policromía son diversas, y se basan en una serie de incisiones y rayados realizados sobre la pintura, que dejan al descubierto el oro que hay debajo de ella, aunque también se encuentran otras técnicas más sofisticadas y poco comunes, como los brocados aplicados.

Entre las esculturas del retablo, destaca sobre las demás por su gran calidad y tamaño, la imagen titular de San Miguel representado luchando contra el demonio y vestido a la romana. En la realización de esta obra parece que no participó el taller, siendo por tanto factura de Forment en su totalidad. El resto de escenas muestran pasajes relativos a la historia de San Miguel, o en los que el arcángel ha tenido presencia, como San Miguel presentando las almas, La Adoración de los veinticuatro ancianos, La Expulsión del Paraíso…Como vemos, estas escenas no se centran en sus milagros o apariciones, sino en los momentos relacionados con el Arcángel que exaltan la Redención, es decir, la salvación de los hombres a través de la muerte de Cristo, representada a su vez en la Crucifixión de la escena superior del retablo situada en el ático. En la parte baja del retablo, llamada banco, encontramos además una serie de seis relieves que narran la pasión de Cristo.

En la parte trasera del retablo, en el espacio invisible para los fieles que queda entre el retablo y el muro del ábside, se encuentra una pequeña capilla decorada llamada Trasagrario. En una de sus paredes, hay unas puertas de madera dorada que al ser abiertas muestran la trasera de madera del retablo. Desde un armario de esta zona, a través de una pequeña trampilla, se tiene acceso a toda la parte posterior del retablo; esta trampilla tenía una función de mantenimiento, puesto que era la forma de poder subir a todos los pisos del retablo por la parte trasera, y cambiar desde unas pequeñas ventanas situadas en cada escena, las velas que iluminaban las imágenes. El Trasagrario puede ser visitado únicamente el día de San Miguel.

Como es común a la gran mayoría de las obras de este tipo, el retablo fue modificado en  su zona inferior en los años 50 del pasado siglo por parte de los Hermanos Albareda Piazuelo, que poseían un taller artesano cerca de la iglesia. De la intervención de estos hermanos es el relieve de la Flagelación de la serie de la pasión de Cristo, copiado del relieve del retablo de la iglesia de San Pablo y todo el sotabanco de ladrillo revestido de alabastro. En la restauración llevada a cabo en 2002, se ha integrado la estética de esta intervención con la imagen general del retablo, otorgando así uniformidad a toda la obra.

 

Bibliografía

LACARRA DUCAY, C. (Coord.) Retablos esculpidos en Aragón del Gótico al Barroco, Institución Fernando el Católico, Zaragoza 2002.

MORTE GARCÍA, C. Damián Forment y el Renacimiento en Aragón, Cuadernos de Arte Español, Historia 16, Madrid 1992.

SOUTO SILVA, A. El retablo de San Miguel de los Navarros, Institución Fernando el Católico, Zaragoza 1983.

VV. AA. San Miguel de los Navarros, Parroquia de San Miguel de los Navarros, Zaragoza 2007.

 

Acerca de Patricia Alvarez Zamora

Patricia Álvarez Zamora. Colaboradora/Redactora de Ocio Urbano Zaragoza en la sección de Historia. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense y diplomada en Restauración, especialidad en Pintura. Máster en educación para el profesorado. Con diez años de experiencia en el ámbito de la Restauración, varios trabajos realizados en el Museo Nacional Centro de Arte de Reina Sofía y en la Catedral de Tarazona.

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